Cómo Cuidar la piel con Acné

Una buena rutina de cuidados de la piel es importante en toda clase de pieles para mantener un buen aspecto, pero sobre todo es necesario en pieles con acné o propensos a brotes. Realizar un correcto hábito puede ayudar a mantener los poros limpios, eliminar el exceso de aceite y puede ayudar a acelerar la cicatrización y la regeneración tanto de las heridas como de las manchas existentes.

 

Actualmente en el mercado existen multitud de productos y tratamientos disponibles para el acné, pero realizar una rutina adecuada no necesita ser compleja para ser efectiva. Unos sencillos pasos diarios te ayudarán a mantener el bienestar de la piel:

 

Limpiar suavemente, pero en profundidad

 

Es muy importante realizar una buena rutina de limpieza al menos dos veces al día para mantener la piel desinfectada. Para ello, es necesario optar por un limpiador adecuado para las pieles grasas que evite el uso de siliconas, sulfatos y aceites minerales que pueden llegar a obstruir los poros.

Ingredientes como el aceite de árbol de té, tomillo, romero o ácido salicílico natural obtenido del sauce cuentan con propiedades bactericidas y antiinflamatorias que ayudan a mantener la piel limpia y fresca. Optar por jabones o limpiadores con estos ingredientes beneficia la piel con acné y la piel grasa ya que ayuda a mantenerlas limpias.

Para una limpieza adecuada comienza humedeciendo la piel y masajeando el rostro con el limpiador seleccionado. Es importante realizar este proceso suavemente y sin raspar ni frotar la piel agresivamente, la brusquedad no hará que la piel esté más limpia, todo lo contrario, rompe e irrita la piel sana empeorando el acné.

En caso de realizar mucho deporte o aplicarse maquillaje, es recomendable lavar dos veces por la noche el rostro para asegurarse que se eliminen por completo todas las impurezas.

No olvidar el tónico o astringente

 

Aunque en muchas ocasiones el tónico es el gran olvidado en las rutinas de cuidados diarios es importante aplicarlo para ayudar a reestablecer el pH de la piel. El agua y algunos componentes de los limpiadores resecan la piel dejando un tacto áspero. Para ayudar a recuperar a la piel su equilibrio es necesario aplicar un tónico astringente.

Además, ayudan a eliminar las impurezas que se hayan podido quedar sobre la piel después de la limpieza, hidratar la piel y combatir tanto los puntos negros como las manchas.

Los tónicos astringentes están diseñados para eliminar el exceso de grasa de la piel por lo que resultan necesarios para cuidar las pieles grasas. También, es importante prestar atención a la composición. Algunos de los tónicos que se pueden encontrar en el mercado cuentan con alcohol. El alcohol además de resecar la piel, también puede irritarla por lo que no es recomendable en las pieles grasas.

Aplicar la crema hidratante

 

Contar con una piel grasa no significa que no necesite de hidratación. Son dos aspectos completamente diferentes que en muchas ocasiones se mezclan. Las pieles grasas y con acné suelen mostrar deshidratación y, por ello, es necesario aplicar una crema o bálsamo que las nutra.

A pesar de padecer la piel grasa o acné se puede contar con una piel seca que si no se cuida correctamente puede descamarse, irritarse y mostrar rojeces.

Para ello, es importante seleccionar cremas hidratantes específicamente elaboradas para el cuidado de las pieles grasas, que eviten el uso de aceites minerales y siliconas. Estos ingredientes obstruyen los poros y pueden agravar los síntomas del acné

No te olvides del protector solar

 

Durante el verano debido al calor y los rayos solares las pieles grasas y con acné sufren una mejoría que es importante prestarle atención para evitar el efecto rebote. El sebo disminuye y las pústulas se secan mejorando el aspecto de la piel, pero es importante añadir un protector solar para evitar tanto la aparición de las manchas como las cicatrices.

Seleccionar protectores solares con filtros minerales es una de las mejores opciones para evitar el exceso de grasa sobre la piel. Estos filtros se posan sobre la piel, sin ser absorbidos, lo que evita que los poros se obstruyan.

Realizando una sencilla rutina de cuidados faciales y una alimentación adecuada se puede ayudar a mejorar el acné y mostrar un aspecto saludable.

 

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