El plicómetro y sus usos

¿Haces deporte? ¿Cuidas tu alimentación? Me parece fatnástico, ya que, has decidido llevar una vida llena de energía, vitalidad, entusiasmo, con objetivos y placentera, ya que, una vez conviertes el deporte y la buena alimentación en un hábito, se disfruta a niveles máximos.

¿Cómo realizas tu propio seguimiento?

¿Controlas mediante un profesional el ejercicio que realizas o en cambio haces ejercicio un par o tres horas a la semana por mantenerte en forma? ¿Sabes de nutrición o te hacen las dietas?

Estas variantes de la vida sana, tanto en deporte como en nutrición, son las que están a la orden del día, todos sabemos que son buenas, y así es, e intentamos llevarlas, lo cual, te garantizo que es muy bueno.

El plicómetro, el gran desconocido en el cuidado personal amateur

Lo que mucha gente no sabe, es qué para realizar un seguimiento, tanto del ejercicio como de la alimentación, no nos vale con una simple báscula, que nos indique si hemos subido o bajado un par de kilos, detalle que hace que convirtamos en más o menos severa la dieta o subamos o bajemos la intensidad del deporte que realizamos. Estos seguimientos, hemos de hacerlos con una herramienta que es bastante desconocida en el mundo del fitness amateur y es de sobra conocida desde la perspectiva profesional. La herramienta para realizarnos las mediciones es el adipómetro, y conjuntamente con la información que nos proporciona la báscula, podemos obtener el peso magro y el peso graso de nuestro cuerpo.

El peso graso es el que va a aportar la información relevante a una toma de decisiones en cuanto a dieta y deporte. Por ello, establecernos en una cifra de porcentaje graso, aislado del peso magro de nuestro cuerpo puede cambiarnos los esquemas y decidir levantar la mano un poco en la dieta por habernos pasado un poco recortando, siendo a lo mejor, una decisión contraria a la que deducimos si nos pesamos en una báscula y basamos en su resultado nuestra decisión.

¿Puedes pesar más estando más delgado?

La respuesta es un gran por supuesto que sí; puesto que un kilo de masa magra ocupa mucho menos que un kilo de grasa corporal, por lo que, una persona con un porcentaje de grasa bajo, el peso de su cuerpo es lo que pese su masa magra, y un hombre con un porcentaje de grasa corporal alto, pesará en báscula el peso de su masa magra más el peso de su masa grasa almacenada en los depósitos de las reservas corporales, almacenados en el espacio de entre la piel y la masa magra y por supuesto dentro de nuestros órganos vitales.

 

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